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31 de agosto de 2009


Un escalofrio, un gato de cola rota se pasea arrogantemente junto a ti.
La entrada de urgencias:
Cortinas verdes bailando al son de metálicos pitidos.
El deseo más primario, el más humano.
Tratando de desgarrar el tiempo, quemarlo y chillarle a la cara que se vaya.
La acera helada y esa fría noche repetida...
hasta difuminarse con tus pesadillas.
Las manos, las manos dentro del agua.
Nunca más gritaba el cuervo,
nunca más hoy,
nunca más todavía.
De nuevo el azufre dibujó el perfil del horror,
mientras pensabas que de esta aún podías salvarte.
Imagen:
Boris Kustodiev

1 comentario:

Khiara dijo...

¡Me GUSTA el cambio! Vuelves a ser un poquillo más tú que con el otro diseño :)

Un besete botones verdes