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8 de junio de 2010


Me sentía feliz con aquel paseo, un poco abotargado, tranquilo de cuerpo, irrigado por una sangre suave como la lluvia que caía. En el puente pasé por detrás de una sombra inclinada sobre el pretil que parecía contemplar el río. De más cerca advertí que se trataba de una mujer joven y delgada que vestía de negro. Entre los cabellos oscuros y el cuello del abrigo solamente se veía su nuca, fresca y mojada, y fui sensible a ella. pero proseguí mi camino después de una breve duda. Al otro extremo del puente, seguí por los muelles en dirección a Saint-Michel, donde vivía. Había recorrido ya unos cincuenta metros aproximadamente cuando oí el ruido de un cuerpo que cae al agua y que a pesar de la distancia me pareció formidable en el silencio nocturno. Me detuve en seco pero sin darme la vuelta. Casi al momento oí un grito que se repitió varias veces, bajaba también con la corriente del río y cesó de repente. En la noche súbitamente petrificada, el silencio que siguió me pareció interminable- Quise correr y no pude moverme. Temblaba, creo que de frío y de crispación. Me dije que tenía que apresurarme y sentí que una debilidad irresistible me invadía el cuerpo. he olvidado lo que pensé entonces. «Demasiado tarde, demasiado lejos…» o algo por el estilo. Seguí escuchando, inmóvil. Después, me alejé con pasos cortos, bajo la lluvia. No avisé a nadie.
La caida. A. Camus

1 comentario:

Raq dijo...

Uy cuánto tiempo sin pasarme por aquí :$ tengo que hacer revisión de varias actualizaciones!!

Cambio de look y todo ^^

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