.

.

7 de septiembre de 2010






Being the sort of person who always dreams of doing something else while occupied, he could not sit down to practice a piece without pausing to work out a chess problem in his head, could not play chess without thinking about the failures of the Chicago Cubs, could not go to the ballpark without considering some minor character in Shakespeare, and then, when he finally got home, could not sit down with his book for more than twenty minutes without feeling the urge to play his clarinet. Wherever he was, then, and wherever he went, he left behind a cluttered trail of bad chess moves, of unfinished box scores, and half-read books.

Moon Palace, P. Auster

2 comentarios:

5minutos dijo...

Me gusta todo de esta entrada :)

GM dijo...

...en ciertos tratados antiguos se dice que ningún hombre puede matar a un gato; y verdaderamente lo puedo creer mientras contemplo a aquel que descansa ronroneando frente al fuego. Porque el gato es críptico, y cercano a aquellas cosas extrañas que el hombre no puede ver. Es el alma del antiguo Egipto, y el portador de historias de ciudades olvidadas. Es pariente de los señores de la selva, y heredero de los secretos de la remota y siniestra África. La Esfinge es su prima, y él habla su idioma; pero es más antiguo que la Esfinge y recuerda aquello que ella ha olvidado...Releyendo a Lovecraft...waiting for the sun...