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15 de julio de 2012

Hay gritos, y se oyen

La percepción del mal es una experiencia directa, inmediata, de algo que se hace a un individuo. Cada cual experimenta de modo inmediato el mal que le hacen, y por afinididad experimenta directamente el mal infligido a las personas queridas, a los amigos o veinos, o incluso a desconocidos. El mal no es una abstracción. Se conoce y entiende, por analogía con nuestro propio sufrimiento, el de Ana Frank en el campo de concentración, el del niño víctima del napalm en Vietnam, el del soldado asirio muriendo asfixiado. Aunque el dolor esté a diez mil kilómetros o a cinco mil años, la distancia no importa. Hay gritos, y se oyen. El judío en la cámara de gas; el hereje en la pira; el viejo solitario agredido en la calle de la ciudad; la mujer violada; que uno de esos seres sufra, sólo uno, es intolerable. El que ese uno haya de sufrir impone la obligación absoluta de tratar de entender el problema del mal para poder enfrentársele.

M.C. Escher, El chivo expiatorio, 1921. El diablo es mostrado como la sombra de Dios, el lado oscuro de la naturaleza divina.
(...) El diablo, en consecuencia, no es una figura extravagante o pasada de moda, sino un fenómeno con un poder enorme y perenne en o sobre el espíritu humano. Puede que el aumento actual del interés y la creencia en el diablo jalone una percepción creciente de una realidad mala. "La ofensa profundamente religiosa que sienten ciertos sectores de los jóvenes ante lo que consideran los abusos morales de la sociedad adulta se basa en la imposición implícita de que en el mundo no sólo hay mal, sino también pecado. ¿Por qué encolerizarse con un hombre que hace el mal, a menos que se le considere responsable de ese mal?" El diablo está muy vivo dentro de los sufrimientos del mundo actual. Y cuando esos males queden en el pasado habrá otros, y luego otros, cada uno de ellos una infame inflicción de dolor, cada uno de ellos absoluto en sí mismo, cada uno de ellos exigiendo nuestra atención. Por la comprensión del principio detrás de esos males, conociendo mejor al diablo, entenderemos y combatiremos mejor el mal al que cada uno de nosotros se enfrenta individualmente.

El Diablo. Percepciones del mal, de la antigüedad al Cristianismo primitivo.  Jeffrey Burton Russell.

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